lunes, 11 de julio de 2011

México, campeón del mundo: futbol y sociedad.
José Roberto Hernández Fuentes.

A la memoria de Juan Morales Arriaga, excelente amigo, pero sobretodo un hombre justo, honesto y de gran corazón. QPD.

La selección mexicana de fútbol categoría sub-17, es decir, jóvenes de dieciséis y diecisiete años han salido como campeones del torneo mundial celebrado en este país. Pero no sólo se celebra el éxito obtenido, sino la manera en que se logró, motivo por el cual se han abarrotado las plazas públicas de diferentes ciudades mexicanas para festejar el triunfo.

En lo deportivo son varios los puntos a destacar dentro del desempeño futbolístico de esta selección: la táctica planteada por el director técnico, la formación que se utilizó, los cambios de jugadores en el momento oportuno, los ajustes realizados, entre otros aspectos que sólo conciernen al futbol de pizarrón. Sin embrago, lo que a mi parecer llevó a este grupo de jugadores a conseguir el resultado que hoy todos conocemos, fueron cinco principios fundamentes dentro del trabajo de equipo: disciplina, paciencia, comunicación, compromiso y voluntad. Estos cinco pilares del trabajo en conjunto, además del talento individual de cada uno de los chicos, son los que verdaderamente propiciaron esta victoria que hoy celebramos eufóricamente.

Hay que puntualizar que lo que hoy se vivió en el majestuoso estadio Azteca corresponde a un episodio histórico del futbol mexicano, inclusive del deporte en México. En el palmarés de la selección mexicana, en sus diversas categorías, sólo encontramos dos títulos de campeonato mundial, ambos ganados en la categoría sub-17, el primero en el año 2005 y el segundo es éste que recién estamos disfrutando en pleno 2011. La diferencia entre estos dos triunfos radica en que en esta ocasión el equipo mexicano se llevó la victoria en cada uno de los encuentros que disputó, situación que nunca había ocurrido en la historia del balompié nacional, venciendo a rivales de la talla de potencias futbolísticas como Holanda, Francia, Alemania y por supuesto Uruguay con quien se jugó la final de este torneo. Realmente histórico para el futbol mexicano lo acontecido la tarde del 10 de julio en el “Coloso de Santa Úrsula”.  

Por otro lado, una afición mexicana entregada al fútbol y que reclama mayores satisfacciones deportivas, hoy es complacida por segunda ocasión gracias al esfuerzo y dedicación de un grupo de jóvenes entusiastas que jugaron muy bien al futbol, de manera libre, limpia y sin ningún tipo de presión. Ahora lo que sigue es procesar este campeonato mundial, que los clubes de cada uno de estos jugadores que hoy están viviendo un sueño, realmente se comprometan a llevarlos con la cautela debida, pulirlos como futbolistas y por supuesto darles la oportunidad que se merecen como profesionales de este deporte. Algunos emigraran al futbol europeo, otros se quedaran, pero lo importante es que hagan valer su status como campeones del mundo durante el transcurso de su carrera.

Impresionante la algarabía que el futbol provoca en los mexicanos, un deporte que ha sido exacerbadamente mediatizado y que particularmente a nivel selección ha creado demasiadas expectativas que en muchas ocasiones no tienen fundamento real, sino mera ficción o apariencia generada por lo medios, principalmente el duopolio Televisa y TvAzteca, situación que ha causado muchas decepciones a la afición. Un deporte que se ha visto envuelto en una serie de problemas que sólo perjudican considerablemente la ya de por sí dañada imagen del futbol mexicano, que pocos logros son los que puede presumir, pero que continúa con un apoyo que a veces parece irracional por parte de la afición mexicana.

Es indudable que el fútbol representa un elemento muy significativo dentro de la cultura popular mexicana, capaz de hacer vibrar a miles de personas, de crear sentimientos radicales de tristeza y alegría en el aficionado, y hasta de elevar las manifestaciones de nacionalismo, que no son capaces de lograr otro tipo de acontecimientos culturales, y ni siquiera políticos (atrae más un partido de fútbol que un debate entre candidatos a cargos públicos). Sería entonces importante tratar de conectar esa pasión por el país que se vive durante noventa minutos con la cotidianidad de la vida en México, es el argumento o la reflexión que hacen algunos analistas a propósito de la coyuntura nacional. Pero esa pasión que se presume del aficionado mexicano y que muchos quisieran que se reflejara en el día a día en México, sólo se vive desde el graderío, a la distancia, sin entrar en contacto con el balón, sin tener la responsabilidad real, sin estar dentro de la cancha, sin jugar. Quizá sea verdaderamente esa la manera en que los mexicanos estamos enfrentando la problemática actual, a la distancia, sin tomar las debidas responsabilidades como ciudadanos, sin comprometernos en la lucha, sin actuar. Por lo que yo propondría ser más jugadores que aficionados, es decir jugar, actuar, no sólo gritar y criticar. Tomemos esto con calma, disfrutémoslo como lo que es, un éxito deportivo, y sepamos separar una cosa de la otra. El fútbol mexicano sólo representa una válvula de escape para una sociedad hostigada por los problemas sociopolíticos y socioeconómicos, una válvula que a veces se abre y a veces se cierra, pero que nada tiene que ver con la actitud que los mexicanos muestran como ciudadanos y como personas. México es campeón mundial de fútbol sub-17 y un amigo muere abatido a balazos por unos “ciudadanos” mexicanos que se dedican a la extorsión.
   
A pesar de todo, cabe destacar que este es un buen acontecimiento para la sociedad mexicana, sobretodo para olvidar, al menos por un momento, la imagen que se le ha atribuido por el crimen y la violencia desatados. Bien entonces por el deporte mexicano, bien por los jóvenes deportistas, y bien por los valores que esta selección de futbol demostró en el terreno de juego, en la competencia deportiva, dándonos un ejemplo de trabajo en equipo, una lección de comportamiento colectivo y por supuesto el mensaje claro de que los mexicanos somos capaces de salir avante victoriosos.                   

miércoles, 8 de junio de 2011

La caravana por la paz en Ciudad Juárez                                                 

Samuel F. Velarde

La caravana por la paz dirigida por el periodista y poeta Javier Sicilia, tiene una fuerte carga emocional, se trata de un connotado periodista de la revista Proceso que sufre en carne propia lo que es la violencia en este país, a raíz del asesinato de su hijo. Nadie puede reprocharle a un padre de familia una reacción de este tipo, sin embargo la diferencia con otros padres de familia, es que Javier Sicilia no es un hombre común (por fortuna), de entrada como periodista es una persona reconocida, con ese poder que da una pluma reflexiva y con esa influencia que le otorga formar parte de una elite intelectual, asume una posición contestataria y pacífica. Pero no hay que dejar a un lado su valentía y talante, para montarse en una lucha la verdad peligrosa.

Desde un punto de vista sociológico, la caravana representa una forma de protesta contra un sistema que no ha podido solucionar la violencia, más que con más violencia, una manifestación que obviamente reúne primero a las víctimas de la violencia y después a los que por fortuna aun no nos ha llegado, pero que somos susceptibles de observarla de cerca o padecerla, sin embargo en términos generales, es una de tantas reacciones de una sociedad cansada, fatigada de saber que el epicentro de nuestra crisis moral como país, es la violencia.

Por supuesto que existen los apáticos, los temerosos, los incómodos con la situación pero silenciosos, los que apoyan al régimen, pero en lo más profundo de su corazón repudian la política de enfrentamiento. Donde un Estado de derecho está ausente en la nación, o se pre-fabrica desde el poder con discursos y cifras de droga incautada.

Es cierto que la caravana por la paz no logrará eso: la paz, pero también es cierto que la sociedad comienza a participar y manifestar sus ideas, porque también es muy malo que únicamente sea una vil espectadora o carne de cañón de tiempos electorales, finalmente la sociedad ha demostrado lo que puede lograr cuando se organiza y sale a las calles, incluso como derecho constitucional. ¡¡En hora buena la caravana por la paz¡¡¡

martes, 7 de junio de 2011

Presentación de libro en Acapulco, Guerrero,

Felicidades al Mtro. Ernesto Ortiz Diego, colaborador de este Blog,  por comentar el libro "Represión y rebelión en México" de Enrique Condés Lara.

viernes, 3 de junio de 2011

LUIS  ALTHUSSER Y                                                    
                                                                                                            
LOS APARATOS IDEOLÓGICOS DE ESTADO

Ernesto Ortiz Diego

Filósofo marxista-leninista, militante del Partido Comunista de Francia en 1948, donde pronto se enfrentó a la oligarquía del partido, provocando la ruptura a finales de los años 70. Desafió a la filosofía como práctica ideológica, desarrollando la idea de Gramsci, de que esta era la lucha de clases en el campo de la teoría. Estableciendo también su relación con la ciencia. Son las masas en la lucha de clases las que construyen la historia y por tanto la ciencia y la filosofía.
Difícil tarea la de redactar en unas cuantas líneas, una enorme biografía humana como la del filósofo francés Louis Althusser. Nació en Birmandreis, Argelia, el 16 de octubre de 1918, de familia alsaciana. Sus primeros estudios los hizo en Argel y, a los doce años, se establece en Francia. Estudia el bachillerato en Marsella y Lyon. En 1939 se inscribió en la Escuela Normal Superior de París (ENSP), pero la Segunda Guerra Mundial interrumpió sus estudios. Prisionero de los alemanes de Hitler, pasó cinco años en un campo de concentración nazi (Schieswig), terminada la SGM, concluye sus estudios en la ENSP, prepara su tesis sobre Hegel, posteriormente, a su alma Mater le daría un enorme prestigio como profesor de filosofía.
El pensamiento de Althusser fue diverso, tuvo una enorme influencia en la filosofía, la sociología, la historia, la comunicación, la antropología y la crítica literaria. En la década del 60 del siglo pasado, dos de sus obras: Para leer el Capital y la Filosofía como arma de la revolución, le dieron una enorme proyección en el campo del estructuralismo, situándose como uno de los más importantes filósofos entre la élite intelectual francesa.
Entre sus libros más importantes se pueden citar, además de los dos ya citados; el primero de sus libros fue Montesquieu: la política y la historia (1959); Ideología y Aparatos Ideológicos de Estado (1970); Curso de filosofía para científicos (1967); Lenin y la filosofía (1969); Para una crítica de la práctica teórica: Respuesta a John Lewis (1973); Elementos de autocrítica (1974) y Posiciones (1976), su último libro. Cada libro produjo un escándalo y controversias entre los intelectuales de su tiempo.
En 1980 asesinó a su esposa Hêléne estrangulándola, fue internado en un hospital psiquiátrico y encarcelado, donde recibió la visita de dos filósofos franceses muy famosos, Michael Foucault y Jacques Derrida. Althusser fue procesado, quedando en libertad porque tres especialistas dictaminaron que el filósofo había asesinado a su mujer en un acto de locura. Falleció el 22 de octubre de 1990, de insuficiencia cardíaca.
Origen del concepto de Estado
Antes de filosofar sobre los Aparatos Ideológicos de Estado, debemos conocer brevemente el concepto de Estado. En los Diálogos de Platón, se narra la estructura del Estado ideal, pero es Maquiavelo quien introdujo la palabra Estado en su célebre obra El Príncipe (1513): usando el término de la lengua italiana “Stato”, evolución de la palabra “Status” del idioma italiano.
Maquiavelo escribe en El Príncipe: “Los Estados y soberanías que han tenido y tienen autoridad sobre los hombres, fueron y son, o repúblicas o principados”.
Teoría Marxista del Estado
Lo esencial de la teoría marxista del Estado, desde que Marx desarrolló su teoría sobre el Estado en sus libros: El 18 Brumario de Luis Bonaparte y las Luchas de clases en Francia, Marx distinguió el aparato de Estado y el poder del Estado.
La distinción de Marx entre el poder de Estado y el aparato de Estado, es la parte esencial de la teoría marxista del Estado. El poder de Estado, es la toma y conservación del Estado. Toda la lucha de las clases gira alrededor del Estado. El aparato de Estado, es en la teoría de los clásicos del marxismo, el Aparato Represivo del Estado (ARE). El aparato de Estado después de las revoluciones puede seguir de pie, como sucedió en la revolución social de 1917 en la Rusia zarista, que encabezó Lenin, gran parte del aparato de Estado seguía de pie, hasta que Lenin lo destruyó totalmente. Otro ejemplo, fue el caso de la primera etapa de la revolución mexicana de 1910, don Francisco I. Madero dejó intacto el viejo aparato de Estado porfirista, y le costó la vida en manos de Victoriano Huerta en 1913.
Un resumen muy apretado de la teoría marxista del Estado sería: 1) el Estado es el aparato represivo del Estado; 2) se debe distinguir entre poder de Estado y el aparato de Estado; 3) el objetivo de la lucha de clases concierne al poder de Estado y, en consecuencia, a la utilización del aparato de Estado y 4) el proletariado debe tomar el poder de Estado completamente diferente, proletario, y elaborar en las etapas posteriores un proceso radical, el de la destrucción del Estado (fin del poder de Estado y de todo aparato de Estado).
Sin embargo, la teoría marxista del Estado, hasta aquí es descriptiva, por eso Althusser le agrega a la teoría de Marx, su teoría de los Aparatos Ideológicos de Estado.
Gramsci y el Estado
El referente teórico más cercano de Althusser en el análisis de la ideología, fue Antonio Gramsci, filósofo y crítico literario de Italia. Un marxista original, que no se concretó a repetir las ideas del marxismo clásico. Gramsci fue el primero en afirmar que el Estado no se reduce al Aparato Represivo del Estado (ARE), sino que comprende, cierto número de instituciones de la “sociedad civil”: las iglesias, las escuelas, los sindicatos, entre otras instituciones, desafortunadamente, el fundador del Partido Comunista Italiano (PCI), no le alcanzó su vida para sistematizar sus instituciones en los Cuadernos de la Cárcel, pues al salir de las cárceles del fascismo de Mussolini, muere en 1937.
Para poder realizar una aproximación a la sociedad capitalista más ajustada a lo que ésta es en realidad, Gramsci, acude a un concepto: el “Bloque Histórico”, es decir, la unidad de la estructura y la superestructura, la economía, la política y la cultura.
Gramsci desarrolla un sencillo esquema para decir qué es el Estado: sociedad política+sociedad civil=Estado.
Los aparatos ideológicos de Estado
Para avanzar la teoría de Estado, Althusser señala que no basta la distinción poder de Estado y aparato de Estado, sino también otra realidad que se manifiesta junto al ARE, pero que no debe confundirse con éste, lo que el filósofo le llamó Aparato Ideológico de Estado (AIE).

Althusser recomienda no confundir el Aparato Represivo del Estado con los Aparatos Ideológicos del Estado.
La teoría marxista señala que el Aparato de Estado (AE), comprende: el gobierno, la administración, el ejército, la policía, los tribunales, las prisiones, el derecho, etc., lo que ahora se llama Aparato Represivo del Estado (ARE), el cual funciona mediante la violencia.
Los Aparatos Ideológicos de Estado, escribe Althusser, son realidades, formadas por instituciones distintas y especialidades como son:
AIE religiosos (el sistema de las distintas iglesias).
AIE escolar (el sistema de las distintas “escuelas”, públicas y privadas).
AIE familiar
AIE jurídico
AIE político (el sistema político del cual forman parte los distintos partidos).
AIE sindical.
AIE de información (prensa, radio, TV, etc.).
AIE cultural (literatura, artes, deportes, etc.).
Althusser señala algunas diferencias entre el ARE y los AIE, el primero es unificado, proviene del dominio público y funciona mediante la violencia. Los segundos son dispersos, plurales y provienen en su mayoría del dominio privado ( iglesias, familia, periódicos, partidos políticos, etc.). Althusser advierte que no hay ARE ni AIE puramente represivos ni ideológicos; hay un doble funcionamiento, según sea el aparato, puede funcionar predominantemente con represión o con ideología, por ejemplo, la escuela y las iglesias, “adiestran” con métodos apropiados (sanciones, exclusiones, selección, etc.) no sólo a sus oficiantes sino a su grey.
Resumen de la teoría del ARE y los AIE, según Althusser:
1) Todos los aparatos de Estado funcionan mediante la represión y la ideología, con la diferencia de que el aparato (represivo) de Estado funciona masivamente con la represión como forma predominante, en tanto que los aparatos ideológicos de Estado funcionan masivamente con la ideología como forma predominante.
2) En tanto que el aparato (represivo) de Estado constituye un todo organizado cuyos diferentes miembros están centralizados bajo una unidad de mando –la de la política de lucha de clases aplicada por los representantes políticos de las clases dominantes que tiene el poder del Estado- los aparatos ideológicos de Estado son múltiples, distintos, “relativamente autónomos” y susceptibles de ofrecer un campo objetivo a contradicciones que, bajo formas unas veces limitadas, otras extremas, expresan los efectos de los choques entre la lucha de clases capitalista y la lucha de clases proletaria, así como sus formas subordinadas.
3) En tanto que la unidad del aparato (represivo) de Estado está asegurada por su organización centralizada y unificada bajo la dirección de representantes de las clases en el poder, que ejecutan la política de lucha de clases en el poder, la unidad entre los diferentes aparatos ideológicos de Estado está asegurada, muy a menudo en formas contradictorias, por la ideología dominante, la de clase dominante.
Todos los Aparatos Ideológicos de Estado, sean cuales fueren, concurren al mismo resultado, la reproducción de las relaciones de producción, es decir, las relaciones capitalistas de explotación, cada uno de ellos concurren a ese resultado único de la manera de que le es propia.
Finalmente, la expresión “ideología” fue fundada por Cabanis, Destutt de Tracy y sus amigos, quienes le asignaron por objeto la teoría genética de las ideas. Marx y Engels retomaron el concepto de ideología, 50 años después en una sus obras de juventud, en el libro “Ideología alemana” (1845-1848), y le dieron un sentido distinto, es decir, las ideologías, no son simples ideas.
Por esta razón los AIE no son realizaciones de la ideología general, ni tampoco la realización sin conflictos de la ideología dominante. La ideología de la clase dominante no se convierte en dominante por gracia divina, ni en virtud de la simple toma del poder de Estado. Esta ideología es realizada, construida, y se convierte en dominante con la puesta en marcha de los AIE. Esta puesta en marcha no se hace sola, por el contrario, es objeto de una continua y muy dura lucha de clases: primero contras las antiguas clases dominantes y sus posiciones en los viejos y nuevos AIE, después contra la clase explotada.
Si es verdad que los AIE representan la toma en la cual la ideología de la clase dominante debe necesariamente medirse y enfrentarse, las ideologías no “nacen” en los AIE sino que son de las clases sociales tomadas en la lucha de clases de sus condiciones de existencia de sus prácticas, de su experiencia de lucha.
Como afirma Miriam Limoeiro Cardoso, socióloga brasileña, en su libro “La Ideología Dominante”, la ideología es una de las formas por las cuales las clases dominantes ejercen su poder sobre las clases subalternas.
Mi preocupación como oriundo de una entidad suriana como Guerrero, subdesarrollada, explotada, con alta inseguridad pública y sin empleos; con un grupo político mafioso y corrupto en el poder que se dice de “izquierda” y “socialista”; en realidad es ajeno a lo que dice ser, es un gobierno con una ideología dominante de la derecha del caviar, que cada vez más profundiza las desigualdades sociales, sin que haya una ligera esperanza de que haya equidad y justicia social.

domingo, 8 de mayo de 2011

La sociedad civil mexicana ante la violencia
Samuel F. Velarde

Mucho se ha escrito a propósito de la violencia producto del combate al narcotráfico, miles han sido los muertos como consecuencia, sin embargo la sociedad hasta el momento había permanecido si no callada, si poco organizada para manifestar su descontento ante los hechos. Cada día a lo largo y ancho del país, muere gente a raíz del combate al narcotráfico, sin embargo los resultados no son precisamente entre un estado de derecho en toda la extensión de la palabra, donde la ley se enfrentara al crimen y hasta ahí, el problema fundamental es que en esta lucha, han caído miles de personas inocentes que nada tenían que ver con los directamente involucrados en actos ilícitos. Es decir, una “guerra” que se fue deslegitimando en la medida en que la sociedad civil se ve ofendida por la delincuencia, pero también por los aparatos de seguridad del mismo Estado, donde los daños colaterales victimizan a personas inocentes, en otras palabras la sociedad queda atrapada como en un sándwich de violencia, literalmente entre dos fuegos.

Por desgracia, tuvo que morir el hijo de un poeta y periodista, para que hubiera un desborde de inconformidad y finalmente se diera una marcha nacional como protesta ante el hartazgo de violencia, que si se usan datos duros, se podría comparar México con un país con guerra civil. Hoy domingo 8 de mayo, la sociedad civil a lo largo y ancho de la nación salió a las calles, con más ahínco, más contestataria. Curiosamente, ni con la muerte del hijo de un prominente empresario, se había levantado tanta indignación como ahora, por supuesto se han acumulado miles de voces desesperadas y el hartazgo verdaderamente se palpa, pero también no hay que obviar la presencia del sector intelectual, de donde proviene Javier Sicilia.

Si volteamos a los países despóticos del Magreb árabe y del oriente medio, el hartazgo se produce por años de soportar a una clase política cuasi parasitaria y totalmente desfasada de las necesidades de la sociedad civil actual, entonces que no sea sorpresa que en México la violencia haya cansado a una sociedad que aguanta, pero que a la vez esta fatigada de que en lugar de avanzar en democracia y calidad de vida, sea lo contrario. Esperamos que la institucionalidad, la razonabilidad de la clase política, la fuerza plural de la sociedad civil y los intelectuales comprometidos, sean los ingredientes para una solución realista, pero con el consenso de la mayoría social.

martes, 3 de mayo de 2011

Analyzing Gender in Science                                    


M.C. Carlos Rubén Páez P. *

I will start with this quote that defines very well what means gender in a field like science, Zittleman and Sadker (2003) state “just being female was a special handicap in science” (p.61). Once, anyone hears this statement he or she can understand easily the inequality for women in the field of science. Norton (2009) affirms “the realm of science is an excellent example of a power structure which has been shaped by its history of predominantly white, upper-class influence” (p. 9). Women attraction to science field as you can see could be very small as well as any other minority group. Imagine a black women excelling in the science field it was almost something impossible to see.
Given the circumstances, every contribution to science made by women deserves more recognition than a male contribution because unequal conditions suggest it. For women require more effort excel in the science filed. As Nieto (2003) establish inclusive education needs to be accompanied by a deep commitment to social justice and equal access to resources” (p. 10). If social justice is not there and equality does not exist, then the results will be the same always. Every step made by women in science field requires more than for a men. Social justice is needed here definitively.
Tindall and Hamill (2004) argue research conducted since twenty years until today has consistently revealed that gender discrimination in schools remains, especially in the areas of science and mathematics. Many experts can argue that women enrollment in college has increased in the field of STEM** but how many of them finish the program? This number of graduate women is almost equal to the number of graduate men on those fields? Enrollment is not the whole solution to the problem. As Sriraman and Steinthorsdottir (2007) establish “it seems to us that females seem to have to adapt to male ways of knowing” (p. 199). With those practices we are discouraging female students in the continuing of their studies in the STEM fields because the problem go beyond enrollment. In order to retain female students in STEM fields it is necessary to change the way of teaching that is male-dominated. Most of the characteristics of teaching in schools transmit behaviors that alienate women. Parks (2010) analysis examine persuasive techniques, such as metaphor, simile, and analogy, as a way of calling attention to dominant ideas in a discourse, rather than looking closely at human interactions in social settings. Even discourse must be change in terms of gender equality. A deeper analysis must be done in teaching styles.
Morganson, Jones and Major (2010) establish “whereas women are attending college at unprecedented rates and constitute more than half of university and college populations, they continue to be underrepresented in science, technology, engineering and mathematics (STEM)” (p. 169). Even though, girls enroll in STEM programs and also finish them, once they finish they struggle to have a place in the labor field. The STEM environment is often characterized as a chilly climate, which tends to be male-dominated, highly impersonal, and individualistic (Morganson, Jones and Major (2010). In addition, few females are considered in textbooks as contributors in science. Thus, it is a long path to cover in order to give justice to women. One step has been reached, enrollment, but there are many other steps still waiting to be reached.
According to Martin and Siry (2009) “scientist´s gender is central to the shape of the story” (p. 953). Gender in science is very powerful; inequities between the genders are demonstrated by literacy rates (Liu and Carpenter, 2005). Since long time ago, women has suffered discrimination; for instance, not much time ago bibliography rules change because now a reference does not include the first name of the author, it only has the last name. This change was made because not much time ago when a reader was searching for a source, when he or she find a good publication title he or she was interested to read it but when he or she discover the gender of the author and it was written by a female, automatically they lost interest on it, incredible but true.
Collaboration between feminist and scientist could help to eliminate the gender gap changing the culture of science perhaps. One of the major problems that many times is left aside and have a great impact is women´s need for balancing family and career (Bystydzienski, 2004). Historically, women have been affected by this particular issue and continue to affecting them.

**STEM.- Science, Technology, Engineering and Mathematics



* Ingeniero electrónico (ITCJ), Maestro en Matemáticas Educativas (UACJ) y actualmente estudia el doctorado en Educación, Aprendizaje y Cultura en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP)

Cited works
Bystydzienski, J. M. (2004). (Re)Gendering Science Fields. NWSA Journal, 16 (1), 6-12.

Liu, J. and Carpenter, M. (2005). Trends and Issues of Women's Education in China. The

Clearing House, 78 (6), 277-281.

Martin, S. N. and Siry C. A. (2009). Raising critical issues in the analysis of gender and science

in children’s literature. Cultural Studies of Science Education, 4 (4), 951-960.

Morganson, V. J., Jones, M. P. and Major, D. A. (2010). Understanding women's

underrepresentation in science, technology, engineering, and mathematics: the role of social coping. The Career Development Quarterly, 59 (2), 169-179.

Nieto, S. (2003). Profoundly multicultural questions. Educational Leadership, 60 (4), 6-10.

Norton, C. G. (2009). Inclusive science: articulating theory, practice, and action. NWSA

Journal, 21 (2), 7-12.

Parks, A. N. (2010). Metaphors of hierarchy in mathematics education discourse: the narrow

path. Journal of Curriculum Studies, 42 (1), 79-97.

Sriraman, B. and Steinthorsdottir, O. (2007). Emancipatory and social justice perspectives in

mathematics education. Interchange, 38 (2), 195-202.

Zittleman, K. and Sadker, D. (2003).Teacher education textbooks: the unfinished gender

revolution. Education Leadership, 60 (4), 59-63.